Josephine Baker




En 1928 se empezó a hablar “seriamente” en España de esta auténtica reina del “music-hall”. La información nos llegaba de La Ciudad de la Luz. La Baker debutó en París, en el año 1926 en El Téâtre des Champs-Élysées, un edificio precioso construido en 1913. Josephine, nacida en Sant louis (USA) en 1905, traía mala experiencia de su país. Un importante productor de Broadway le dijo: “Es usted fea, esquelética y, para colmo, negra.” Cansada del maltrato que sufría continuamente, de una lucha que la llevaba a ninguna parte, intenta cambiar su destino y pone rumbo hacia la vieja Europa.








Era tan solo una adolescente cuando la contrata Rolf de Maré para la famosa “Revista negra”, donde era una más entre sus compañeras de ballet, no tardó en atraer la atención del tout París. Los espectadores que acudieron en masa alucinaron al ver el escenario convertido en una auténtica selva y ver a la Baker contonearse frenéticamente, con tan solo una faldilla de plátanos anudada a la cintura. Alguien dijo: ¡es una Venus salvaje! Más tarde la llamarían “La Venus de ébano”. París se vio inundada de grandes carteles donde se anunciaba que bailaría por primera vez en Europa una danza llamada Charlestón. Fue cuestión de días que tout le monde, se contagiase de ese movimiento de piernas y sacudir del cuerpo de tal forma que parecía estar roto.

La Baker nos contaba esta divertida anécdota, al llegar a España en febrero de 1933.




Este cartel de Paul Colin, (considerado el mejor diseñador francés de carteles) ayudó a lanzar la carrera de Josephine.



-¿Y continua usted jugando a l’enfant terrible, como en el el Moulin Rouge?
-
No, soy una mujer formalita.
Entonces tenía diecinueve años. Me moría de tristeza y, para distraerme, se me ocurrió traer a mi perro al camerino, lo presenté:
-My friend.
-El director se puso como una fiera. Dos días más tarde traje otro perro.-My friend
-luego compré un mono y dos gatos.
-My friends-
Cuando mis compañeros se dieron cuenta de la casa de fieras que había instalado en mi camerino, hubo pánico general. Las camareras, aterrorizadas, no querían entrar y los tramoyistas pasaban al trote por la zona peligrosa. No sé quién aseguró que, a escondidas también tenía un cocodrilo de pocos meses y dos serpientes boas.
¡Lo que me pude reír!



La fotografía de Josephine que publicó la revista Estampa en 1928.




En Hamburgo me ensenñaron un número de esa revista (Estampa) en que aparecía mi retrato. ¡Me puse contentísima al ver que en España se ocupaban de mí! Yo tengo un abuelo español, soy casi española. ¿Verdad Pepito? Pepito Abatino, su “manager”, un italiano fino sonríe…-Seguramente, “chérie”
-Por eso acepté sin vacilación el contrato que me propuso Roncero para actuar unos cuantos días en el teatro metropolitano. He tenido siempre la ilusión de conocer España. Me figuraba un país tibio, perfumado, de cielo azul muy luminoso.
Y Josefina mira por la ventana. La nieve cae lenta, apretada, y todo Madrid está blanco, blanco.
-¿Una desilusión?
-¡Oh, no! ¡Al contrario! Yo soy una mujer un poco supersticiosa. ¿No lo sabia usted? Un poquitin nada más, y he observado que cuando una ciudad me recibe toda nevada, el éxito es seguro.




La Baker se nacionalizó francesa en 1937. Le concedieron la Legión de Honor por su colaboración con la resistencia, durante la segunda guerra mundial. En 1938 se convirtió en activista de la Liga Antisemitismo. Participó como piloto enfermera y como agente secreto de la Francia libre y colaboró eficazmente en el decisivo desembarco aliado en las playas de Normandía.
Estuvo casada tres veces, no tuvo hijos, pero esa necesidad de ser madre, la vio compensada adoptando doce huérfanos de distintas partes del mundo. Todo lo que ganaba con su trabajo era para sus niños. Murió a los 69 años, cuando celebraba con un gran espectáculo el cincuentenario de su debut en París.
Una vida intensa la de esta artista de escuela propia, que fue en su época la mujer más fotografiada del mundo.



Saritísima



Teatro Balear (Palma de Mallorca) fue propiedad de su marido Pepe Tous. Más tarde se reconvirtió (desgraciadamente) en un bingo.


Sarita, nos hizo este regalo e incluyó su tango "Loca" de su película La reina del Chantecler, (1963) de Rafael Gil, que en España se eliminó del disco original.

Madrid 1974






Josefina con "jota"

Sara Montiel tuvo la fortuna de contar con Josephine Baker, como invitada para su espectáculo “Saritísima”





Quise inaugurar “Saritísima” con Josephine, a la que admiro desde siempre. Teniéndola en mi espectáculo he cumplido una de mis mayores ilusiones profesionales. Sara fue generosa y dejó a la Baker toda la segunda parte de la función, siendo ella misma quien la presentó al público.




20 de diciembre de 1974


Josephine & Sara ¿Quién da más?



Pepe Tous, Josephine y Sara disfrutando de una buena paella

Dos estrellas únicas mano a mano.



La Baker dijo:-Su gesto es infrecuente en el ambiente. No es normal que una “vedette” contrate a otra para un espectáculo que encabeza, y que le ponga el éxito en bandeja. Además de guapa y de señora, Sara es prototipo de “politesse”. En los intermedios, no me dejó sola. Me ofreció té y pasteles. Acepté el té, pero rechacé los dulces. Me gustan, pero engordan. Sara es muy gentil y estoy muy dichosa de haber descubierto su fabulosa vertiente humana…
-En pocas horas me ha robado el corazón. Casi la consideré una hija.
Josefina, falleció un 12 de abril de 1975, cuatro meses después de su debut junto a Sara.







“Me ha causado una pena tremenda conocer la noticia de la muerte de Josefina. Con ella se ha terminado una época de oro en la historia del “music-hall”. Como persona era humana, sencilla, elegante y maravillosa. ¿Una anécdota?: Le encantaba que yo la llamara Josefina, pronunciando muy fuerte la”Jota”.



1928


No nos tenemos que estrujar el cerebro demasiado para darnos cuenta y valorar el enorme esfuerzo, el sufrimiento, todo lo que implica cuando decides que tienes que seguir un camino, porque sí, porque es tu vida, y lo quieres hacer. Ah, pero ¿eres mujer?, ¿eres acaso distinto a cómo la sociedad quiere que seas? entonces la cosa se complica bastante, y no digamos si encima el color de tu piel es distinto.
¿Os lo imagináis? yo, casi ni puedo.





La principal alegría de mi vida son mis hijos, a los que cuido y atiendo personalmente, siempre que puedo, vigilando que su educación responda a sus propias características raciales, religiosas, culturales para que crezcan en el respeto y reconocimiento a los demás. Cuando preguntan por sus padres verdaderos, he procurado hacerles ver sin dureza, las circustancias y momentos difíciles por los que a veces hay que pasar en la vida. los doce niños hasta ahora sólo me han dado alegrías y sólo un problema: ser para ellos, a la vez padre y madre, lo que he intentado superar con entereza.



Aquí más de la Baker, una mujer que supo imponerse en una sociedad hostil con todos,, pero con los negros más. Josephine en YouTube


Una muñeca llamada: josephine Baker




Sara Montiel & Pavarotti




Sara Montiel, siempre quiso contar en sus espectáculos (Teatro o TV) con personajes importantes.
Aquí la vemos maravillosa con
Pavarotti






La revista Ondas estaba enfocada al medio de difusión más importante que había en aquellos años, por no decir el único, ya que la televisión contaba con tan sólo cuatro años de vida, y habrían de pasar años hasta que se introdujera en nuestros hogares de la forma en que hoy está presente. Estamos hablando de la radio. La revista eran los ojos del medio, podíamos reconocer en ella a los personajes a los que unos días antes habíamos oído hablar, cantar o aquel personaje anónimo que nos contó aquella historia que nos hizo reír o llorar. Y así, la revista les puso rostros a aquellos legendarios concursos Medio Millón, Fuerza y cerebro y a uno de los programas más recordados de la radio, Cabalgata fin de semana. En mayo del año 1957, el mes y el año que se estrenó El último cuplé, el semanario quincenal sacó a la calle 60.000 ejemplares. El nombre de los famosos Premios Ondas fue tomado de la desaparecida revista.





Total, y a lo que iba, si queréis saber hasta qué punto es interesante lo que dice este número de la revista y sobre todo lo que cuenta de Sara Montiel, no tendréis más remedio que pasar por un nuevo lugar que prácticamente acaba de aterrizar en esta pista tan enorme que es Internet: Sara’s Cover. Un lugar donde poder ver y leer ésta u otra de tantas revistas y portadas que le dedicó medio mundo a la actriz. Un trabajo laborioso y difícil, pero que estoy seguro que será puro disfrute para nosotros. Con solo plantarnos delante y empezar a leer nos damos cuenta de la calidad y de lo que nos espera de ahora en adelante. Desde aquí, un abrazo. ¡Internet está que arde con Sara Montiel!

Y para celebrarlo, qué mejor que este video que refleja lo que algunos sentimos por ella: ¡Fuego y pasión!



Mucho fuego...


¡Salud!



El fan



Érase una vez, en un pueblecito de esos olvidados que hay por la geografía española, vivía un hombre solitario. Un hombre solitario, que no solo, ya que respiraba feliz rodeado de naturaleza. El único medio que le mantenía en contacto con la supuesta civilización, era su viejo aparato de radio, su compañera desde hacia 22 años. Este hombre también tuvo sus sueños, y uno de ellos fue Sara Montiel. Sara Montiel, la estrella del cine español, esa que admiraba cuando iba al cine, la que le cantaba sólo a él, la que le dedicaba todos sus gestos en la oscuridad de un cine, a él, sólo a él. Siempre dijo que de poder pedir un deseo, este sería conocer a la estrella. Pero a sabiendas de que no poseía esa lámpara maravillosa que concedía los deseos más íntimos, dejó pasar el tiempo y con él, la gente del pueblo, los amigos de toda la vida, acabaron abandonando el lugar buscando una vida mejor envuelta en humo y cemento. El tiempo siguió pasando, o nosotros, tampoco lo sé a ciencia cierta, lo único cierto es que su sueño permanecía intacto hasta que llegó la TV, gran medio que puede hacer realidad tus sueños, o todo lo contrario, y así hasta el infinito…dar, destruir, soñar, reír llorar…La televisión.
¿Cómo se enteró la presentadora Nieves Herrero de la existencia del fan y de su sueño? Francamente no lo sé, ni tampoco me importa. Lo que importa es que su sueño se cumplió y por unas horas fue el protagonista de una película imposible. Quizás al mirarla, al tenerla cerca, su sueño fue más allá, y pudo ser el enamorado de la María Luján, o el “señorito” rico que acabó rendido a los pies de la bella Violetera.
Sí, aquella chica rubia disfrazada de mayor, coqueta y mimosa, de sus primeras películas, estaba junto a él en su hermoso y solitario pueblo. Como en la oscuridad de aquel cine, Sara Montiel, estaba allí sólo para él, sólo para él…
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Verde es mí color





Bueno, pues sólo para vosotros, este video que viene acompañado de una adivinanza. ¿sabéis en qué película de Sara, aparece este vestido?


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Impresionante la belleza de Sara

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Verde y más verde
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El otro fan
Hay por ahí una película de Ed Bianchi, titulada The Fan (1981) que fue la primera de este director que enfoco su carrera prácticamente en su totalidad a la televisión.

El atormentado "fan" Michael Bihen

The Fan, contó con actores de la talla de Lauren Bacall, James Garner, Maureen Stapleton y Michael Biehn, como el terrible y obsesionado fan, que se lo hace pasar muy mal a la pobre Bacall. Nada que ver con el cuento de hadas que acabáis de leer.



Adivina, adivinanza...


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Cinco almohadas para una noche, de Pedro Lazaga (1974)


Sara, cantando el tango Noche de Locura del pianista y compositor Manuel Sucher y con letra de Carlos Bahr.




¿Qué guarda la bella Esmeralda, en su armario?
Un amante y...

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El pobre amante sale medio axfisiado del armario y en calzoncillos, dejando tras de sí resuelto: el enigma del vestido verde.


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