¡Nena!


¡Oh, balancé, balancé, balancé...

Pilar Alonso(1897-1980)

Nació en Menorca, y desde niña soñaba con cantar.
Sus padres (ella, peluquera y su padre músico de oficio) para facilitar que su hija hiciera realidad su sueño. A sabiendas de que tenía voz y clase marcharon a Barcelona.
El género donde brilló con luz propia era el cuplé catalán, que se carecterizaba más por la ironía y la parodia que por el dramatismo de sus letras.
Fuente: César Alegre





Fue toda una figura en su época y allí donde cantó, el éxito lo tuvo asegurado. En San Sebastián grabó catorce discos con la casa Inurrieta.
"Juan Inurrieta, credor de la casa de discos Columbia y pionero en España de la industria del disco"
En el Salón Doré, frente a la plaza Cataluña, en 1918 estrenó la canción "¡Nena!" que fue escrita expresamente para ella.
Se retira definitivamente en 1925.


¡Nena!
¡Nena!, me decía, loco de pasión.
¡Nena!, que mi vida llenas de ilusión...



Sara Montiel, supo transmitir en cada canción la emoción que sentía al cantar.



Este vestido pertenecia a la Bella Dorita y estaba hecho de papel.
Sara intento recuperar el vestido, y no hubo forma de encontrarlo.



-El último cuplé ha batido records de taquilla en el mundo entero y me ha hecho ser Sara Montiel. Precisamente porque el guión, y luego el estilo de la película, fueron nuevos en aquel momento. Yo me siento muy orgullosa de haberla hecho y creo que todo español debe estarlo también por tener un film mundialmente famoso- (diciembre 1976)
¿Es cierto que te pagaron muy poco por "El último cuplé"
La película dió una millonada ¿verdad?, pues yo Cobré doscientas cincuenta pesetas diarias y cien mil al cabo de un año y tra mucho esperar.





Cuando llegué a España para hacer El último cuplé, presentí que aquello podía ser lo que tanto había esperado, más importante incluso que rodar en Hollywood junto a los grandes del Septimo arte. Yo tenía que ser yo por mí misma, como me habían alentado a lograrlo Pablo Neruda, León Felipe, y Alfonso Reyes. Y en España, desde España con proyección hacía el mundo, hablando y sobre todo cantando, interpretando, en castellano, en el mismo idioma que ellos utilizaban para sus obras, para sus poemas. Fueron aquellos hombres españoles o americanos de la América-hispana quienes intuyeron en mí un estilo distinto de cantar en castellano y fueron ellos los primeros que aplaudieron mi forma personal de decir el cuplé, sin chillar, expresandolo, dando sentido a la palabra, transmitiendo al público más que la potencia de una voz lo que los autores habían pretendido expresar.



Yuma (1957)





Yellow Moccasin







Se instala otra vez en Estados Unidos y filma Yuma (1957) de Samuel Fuller, la primera película que intentó contar el holocausto del pueblo indio. Por una vez ellos eran los buenos. Sara tiene la oportunidad de alternar con lo mejor de aquellos años.

"Conocí a todo Hollywood en pie de igualdad. Conté con la amistad de seres como David Lean, Gary Cooper, Alfred Hitchcock, Orson Welles, Elia Kazan, Marlon Brando y un largo etcétera". Mann, gran aficionado al tenis, le presenta a su compañera de juego: la “divina” Greta Garbo. A pesar de tanto “glamour”, Sara cuenta con una cuenta bancaría no demasiado boyante y a su marido reponiéndose de un infarto, cuando recibe un telegrama de España:La próxima Sissi del 57 se llamará Sara Montiel. Enrique Herreros”.A la semana siguiente recibí una llamada de Cesáreo González y Benito Perojo, proponiéndome un contrato de 140 millones de pesetas-cuatro millones de dólares de entonces-por cuatro películas. No pude negarme y abandoné Hollywood



Cuando murió Juan de Orduña, Sara le escribió una emotiva carta de despedida,

Tu paso por la vida fue algo así como este impulso maravilloso que todos los de nuestra profesión esperamos. Y yo lo recibí de tus manos y en unas condiciones de trabajo en que solo un hombre de tu talento y sensibilidad podía ser capaz de llevar a cabo la obra emprendida y en la que nadie, absolutamente nadie, sólo tú y yo, tenía fe: El último cuplé. Pero tú ya antes me habías dado otra oportunidad, fue en Locura de amor, y también en contra de la opinión de cierto sector que no me veía a mí en el papel de princesa mora. Y también me impusiste.Mis palabras quizá parezcan apasionadas, no me importa: responden a mis sentimientos de gratitud y de reconocimiento. Juan de Orduña, el cine español está en deuda contigo por toda tu obra, por toda tu creación. Yo, tu “nena”, lo estaré toda mi vida, como parte integrante de nuestro cine y muy particularmente porque gracias a ti, sólo a ti, soy Sara Montiel.


Juan de Orduña, Armando Calvo, Sara Montiel,
Beni Moreno y Guadalupe Muñoz Sampedro
en un momento del rodaje de El último cupléAños después Sara recordaba





Todos los problemas del mundo los tuve con “El ultimo cuplé”. Nadie quería hacer la película, conmigo cantando, el pobre Juan de Orduña hizo todo lo posible para que cantara y lo consiguió.El último cuplé, lo viví como una quijotada, no creía que fuera a tener el éxito que tuvo, entre otras razones porque nos enfrentamos con muchos problemas, para encontrar productor. Juan de Orduña creyó en mi como en la virgen, y recorrió las pocas productoras que había en España.Después de un año de intentos inútiles, llegamos al compromiso que yo seria la actriz, pero que me doblarían.Total, que ya se tenia a una cantante contratada pero el día que tenia que cantar y por un problema de dinero, no hubo acuerdo; la única solución fue llamarme a mí...Al acabar el rodaje triste y decepcionada, regresamos Tony Mann y yo a Los Ángeles.


Armando Calvo y Sarita Montiel en un momento de la película más famosa del cine Español

Juan de Orduña



Empezó en esto del cine muy joven, casi un niño. No tardó en hacerse muy popular y ser uno de los “galanes” preferidos del público de aquellos años, con películas como la casa de la Troya (1924) o Boy, donde era el protagonista, dirigido por otro de los grandes de nuestro cine, Benito Perojo.
Después de la Guerra Civil, vuelve a ponerse detrás de la cámara, posición que abandonaría ya en contadas ocasiones. Su época como actor la dio por finalizada.



Dirigió un cine “al igual que Sáenz de Heredia y tantos otros” muy del régimen de aquellos años, como era el hacer exaltación "patriótica", casi histérica diría yo, como fue A mi la legión, o la “rayada” Misión Blanca. También abrió la veda a un cine histórico y de cartón piedra, muy al gusto de la época y siempre con éxito, como fue Locura de amor. Luego vendrían Pequeñeces, Agustina de Aragón, La leona de Castilla o Alba de América ambas de 1951. Al igual que abriera la veda a un cine histórico, lo hizo con un proyecto en el que nadie creía: El último cuplé, que a raíz del impresionante éxito de la cinta, aparecieron imitadores a mansalva, con la única misión de aburrir al pobre espectador y a un millón de años luz del producto original.



Las primeras imágenes de la película en el año 1956


Sara Montiel en el aeropuerto de México 1955


El último cuplé puso a los pies de la estrella productores y directores ávidos de hacerse cuanto antes con la “gallina de los huevos de oro”. El éxito inesperado de la película hizo que Sarita abandonase el cine en América, para solamente volver como gran estrella de la pantalla y del espectáculo. Juan de Orduña intentó encontrar un nuevo éxito, pero no tuvo la misma suerte, los gustos estaban cambiando. Se refugió en una serie de zarzuelas que dirigió muy dignamente y con éxito para TVE. Y con un par de proyectos más del todo olvidables, ponía fin a una interesante labor cinematográfica.

Juan de Orduña (1906-1973)





Nobleza Baturra, (1935) dirigida por Florián Rey (1935)
junto a la gran Imperio Argentina.


Imperio Argentina y Juan de Orduña
Sarita en Locura de amor (1948)



Aurora Bautista histérica y al pie del cañón en la "divertida"
Agustina de Aragón(1950)



A mí la legión (1942) de todas las películas (esperpénticas) del género héroes, amistad y batallas que se hicieron en aquellos años, quizás sea la más divertida.




Corría el año 1955 cuando el presidente de la Columbia Pictures Harry Cohn, al que le gustaba cuidar artísticamente de sus estrellas, buscaba una sustituta para Rita Hayworth y tuvo el buen olfato, como era habitual en él, para ver que en Sarita había no solo belleza física, sino talento, una formula explosiva. Por eso no dudó en llegar a ofrecerle un contrato fantástico en el que se decía en una de las cláusulas que podía hacer cualquier película en el mundo, siempre y cuando ellos dieran “el visto bueno”. Sara le comentó a su amiga, la cantante de opera Lidia Ibarrondo: Y si no les gusta la película. Me tienen haciendo de india de por vida. Una forma de elevarte a las estrellas o, si eras rebelde, arruinarte la carrera, como sucediera con otras actrices.No, no era ese tipo de “atadura” lo que andaba buscando La Montiel.





Harry Cohn fundó la Columbia un 10 de enero de 1924. Se comentaba que era un señor al que le gustaban mucho las mujeres, tanto que se hizo construir un pasillo que comunicaba su despacho con los vestuarios de las estrellas, donde siempre había jóvenes aspirantes a actriz que para conseguir el éxito y fama estaban dispuestas a lo que “fuera menester”.


¡El último cuplé! (1957)

El 23 de noviembre de 1956, llegaba Sarita al aeropuerto del Prats en Barcelona, para incorporarse al rodaje de El ultimo cuplé. Allí es recibida por el director de producción Fortunato Bernal, el jefe de producción T. de la Plaza y el operador José F. Aguayo (en la foto).


Sarita y su sobrina que salía al principio de la película.


Sara Montiel, Beni Moreno, Armando Calvo, Guadalupe (Guadita) Muñoz Sampedro y Laly del Amo


¿Puedes darnos una opinión adelantada de El último cuplé?



Yo vaticino un gran triunfo de Juan de Orduña en esta cinta.El tema y la forma en que va a ser filmada hará de El ultimo cuplé una película internacional que todo el mundo sentirá curiosidad por verla.Armando Calvo es un gran actor, un buen compañero y ha hecho una excelente campaña en los Estudios americanos y su nombre se cotiza mucho.- dijo Sarita en el aeropuerto a los periodistas.





Sara dijo adiós al mundo del cine en el año 1973, con Cinco almohadas para una noche, Me despedí del cine con una mala película, diría más tarde la estrella. En 1973 pudo haber cantado el definitivo y último cuplé, pero nada más lejos de la realidad. Fue algo así, como si María Luján, aquel personaje entrañable y sufrido de El último cuplé, hubiese resurgido de sus propias cenizas y se hubiese instalado en la escena sin fecha de caducidad. Sus espectáculos en “vivo y en directo” ayudaron enormemente a alimentar el mito. Sin duda su acercamiento a un público que la adora, fue su mejor decisión desde El último cuplé.




Hoy pasados unos cuantos años, Sara, sigue generosa con su público, y la podemos seguir admirando encima de un escenario, haciendo lo que siempre le ha gustado, que es cantar y estar en el teatro en contacto con quienes la queremos.

Quien no la ha escuchado una y mil veces repetir aquello de:
Porque, yo no olvido, no puedo olvidar que si soy Sara Montiel, y que si sigo llamándome Sara Montiel, se lo debo a todos ustedes, a mí publico.
Gracias.

¡Gracias a ti!
¡Felicidades!







Y por supuesto a ti que naciste también un 10 de marzo, todo mi cariño.




Entradas más recientes Entradas antiguas Página principal

 
låna pengar